About me

You may be wondering: Who is Daniel Usón?

And the answer is very simple, I am an evolving consciousness as you are, as we are all human beings on this planet called Earth.

My name is Daniel Usón, I am a psychic and a birth medium, with university training in the field of engineering, I guide and advise people and companies for more than 15 years in my Madrid office, so that they make the best decisions and avoid future problems both personally and professionally.

From a very young age my mother told me to keep this part of my life in SECRET, because if the world found out who I was, they would reject me; because the world is not ready to go beyond your physical senses. Then he had to decide what to do.

We are all sent here for some reason; I was aware that with me I was traveling THE ANSWERS TO MANY QUESTIONS AND THE DREAMS AND HOPES OF MANY PEOPLE. So I couldn’t keep my secret any longer. So I became, today, something different from what society had planned for me; I understood that it was useless to deny what had come into the world, so I said to my mother: “who has to fight for their dreams and make them come true is oneself.”

After a while and suffering a clinical death and experiencing a near death experience (N.D.E.), I came to the conclusion that to find your Destiny, it always requires doing what you fear most, and even if the world is not prepared.

And you, are you ready to live your dreams?

My story

Let me tell you my story so you can get to know me a little better. I was born in the beautiful capital of Spain, Madrid. I did what was established, that is, I went to kindergarten (like you), I spent several years in school (like you), later I changed to an institute to do high school (like you), I did my university studies to graduate as an engineer and finally I got to work (like you). As you can see, we and I are not so different, the only thing that can make us a little different is our work. I worked for several years as an engineer and as a teacher in a private center, I loved my jobs, they filled me with so much joy that when it came time to leave, I wished it was already nine in the morning the next day to return to work . One day, after finishing my work day and already on my way home, I was going to take the public transport, the subway. I was in no hurry, but the environment I was in at that time was very hectic, all the people were walking very fast or directly running and whether you want to or not,

 at those times my rush spread to me (I repeat, I was in no hurry, and when I say “no rush” I mean that I had an hour of margin). I was already involved in the same dynamic as my environment, being running everywhere. In the background I heard that the subway train came with which, you accelerate your steps more, you see the crowd leaving the corner, you know that this is indicative that the doors have been opened and you run to reach the last car. Once I was running and looking at the door of the train car, I heard the whistle that indicates that the doors are going to close imminently, so it is better to stop and wait for the next train. What did I do, without being in the slightest rush (I repeat) and being able to wait three or four more trains? I threw myself towards the doors of the last car of that train, with the “bad luck” that the doors closed in my face. But, luckily, the toe of my left foot stayed between these doors, causing the door of that car not to close completely.

Me paré un momento y pensé:

“¡Genial! Ahora el maquinista observará que esa puerta no está cerrada y el mecanismo de cierre automático de seguridad, detectará un error, se abrirán todas las puertas, sacaré mi pie y entraré tan feliz a ese último vagón habiendo cumplido mi objetivo de entrar”.

Nada más lejos de la realidad. En esos momentos el tren comenzó a moverse con mi pie enganchado entre sus puertas. En esos momentos mi mente se puso a funcionar a mil por hora. Mientras tanto, como tenía un pie enganchado daba saltitos a la pata coja durante el andén, las personas que había dentro del vagón empezaron a alborotarse y esa agitación me la transmitían a mí. Un caballero de dentro del último vagón, fue corriendo hacia el freno de emergencia que se situaba en la parte superior de la puerta donde tenía atrapado mi pie. El caballero levantó la tapa de seguridad, se dispuso a tirar del freno, con lo que yo estaba ya más calmado y al tirar del freno de emergencia lo que sucedió fue que, se quedó el caballero con el freno en la mano, no funcionó. El hombre me miró con el freno de emergencia roto en la mano y me transmitió con la mirada,

“Muchacho, no puedo hacer más”.

En esos momentos, todo el vagón fue invadido por el pánico y mi nivel de nerviosismo aumentó exponencialmente ya que, estaba viendo cada vez más cerca el final del andén y cada vez más cerca la pared con la que me estrellaría si no sucedía algo para detener el tren. En esos momentos de pánico, en esos momentos de máxima agitación y en esos momentos donde tú estás pensando en un millón de cosas, mi mente se puso en blanco y me vino un recuerdo, que no recordaba de mi infancia, donde estaba yo con seis años jugando con un cochecito azul de juguete. Ese recuerdo me transmitió una calma que en aquellos momentos me venían muy bien. Pues fue venir ese recuerdo a mi mente, y unas fuerzas no humanas abrieron lo suficiente aquellas puertas del último vagón del tren para que mi pie fuera liberado y poder escapar de ser empotrado contra la pared del andén fuertemente. Una vez liberado mi pie, por la fuerza de la inercia y por la velocidad que alcanzó el tren, mi cuerpo entero dio un giro en todo el andén, vi el tren pasar y debido a esa velocidad y a la fuerza del viento que se produjo, caí a las vías del tren donde vi a escasos centímetros la ruedas del tren alejándose de mí, impacté contra las vías electrizadas del tren y fue en ese momento cuando experimenté una experiencia cercana a la muerte (E.C.M.).

Lo que sucedió desde ese momento hasta que me desperté no lo recuerdo conscientemente, ya que, mi conciencia se encontraba en otro lado. Yo me hallaba un túnel blanco donde se respiraba una paz, se respiraba cero estrés, se respiraba un amor… que no es descriptible con palabras ya que, es algo que nunca se experimenta en este mundo. En dicho túnel, yo no quería llegar al final, pero tenía el sentimiento de curiosidad de ver que había tras la luz, y en esos momentos aparecieron tres personas las cuales eran, mis abuelos maternos y mi bisabuela materna. Mi bisabuela materna se encontraba en medio de los tres y con mucha dulzura y con un amor infinito me dijo unas palabras que no olvidaré en la vida, las cuales fueron:

“¡Dani¡, tienes que cumplir tus sueños,

y eso requiere que te enfrentes a lo que más temes

e incluso si el mundo no está preparado para ello”.

En esos momentos mi abuelo materno que se hallaba inicialmente con los brazos cruzados, se descruzó, alargó su brazo derecho y pronunció las siguientes palabras:

“No es tu momento, ¡VUELVE!”.

Cuando terminó de pronunciar dichas palabras, sentí como una cuerda gruesa y luminosa llena de energía, me agarraba de la cintura y me arrastró hacia el comienzo del túnel a una velocidad torrencial. Fue entonces cuando desperté. Lo que observé en ese preciso momento fue que, me encontraba en una cama que no era la mía, era la cama de un hospital, mi madre sentada a mi lado izquierdo gritando:

“¡Doctor¡, ¡Doctor!… mi hijo ha despertado”,

a lo que yo un poco desorientado pensé automáticamente:

“¿Despertar de qué y de dónde?”.

Vino un señor de vestido con una solemne bata blanca de médico y me preguntó:

“¿Cómo te encuentras?”

y yo respondí:

“¿Cómo debería sentirme?”.

A lo que el médico con una amplia y amigable sonrisa me explicó que había sufrido un duro accidente y que estuve dos largos días en coma por muerte clínica.

Una vez que recuperé parte de mi conciencia, me hicieron algunas largas y duras pruebas médicas para finalmente, y tras horas entre aparatos que hacían unos sonidos (ruidos) no muy familiares para mí, me dieron el alta. Lo que me enseñó esta experiencia cercana a la muerte fue que:

Cuando uno tiene un don, tiene también una gran responsabilidad y a la vez también aprendí que, ya no podía seguir escondiendo mi don.

Era el momento de ponerme al servicio de las personas porque no había mayor pecado que tener ese don, y no ponerlo al servicio de la humanidad.

Si has llegado hasta aquí, queriendo saber un poco más sobre mí, aquí te dejo unos datos sobre mí y sobre mi trabajo junto a un formulario para que puedas ponerte en contacto conmigo y empezar.

%
Aciertos
award-icon-free-img.png
+
Personas y Empresas atendidas
heart-icon.png
Conferencias nacionales e internacionales
code-lines-icon.png
%
Precisión y detalle
projects-icon.png

¿Sabes cómo ser FELIZ? Tomando buenas decisiones.

¿Quieres tomar la MEJOR?

Contacta conmigo.



 

¿Necesitas comprobar que no soy un vende humos?

¡Descúbrelo con TU FOTO!

Quizás pienses que soy un charlatán y que tú no puedes confiar en mí. ¿Tienes esa absoluta seguridad de ello?

Ponme a prueba y descúbrelo GRATIS pinchando en el botón de abajo.