Saltar al contenido

Médium

5 febrero 2021

¿Qué significa ser una persona que es médium?

Un médium es una persona que se le considera que está dotada de facultades de percepción extrasensorial (puede comunicarse con personas fallecidas que se encuentran en el Otro Lado) y a la vez, posee la capacidad de la videncia (ver el pasado, presente y futuro).

Los médiums son meros medios o receptores de mensajes de los espíritus o fantasmas, es decir, obtienen y transmiten información por medios físicos o mentales de los muertos, principalmente a través del trance alcanzado mediante una meditación profunda o dejándose fluir y conectando directamente su sexto Chakra con el universo. En otras palabras, son personas que se comunican con los espíritus de los muertos. Sirve como vehículo en este modo bilateral, y en muchos casos, unidireccionales, de comunicación.

¿Cómo funciona la mediumnidad?

La cualidad mental del médium se centra principalmente en la base del cerebro, sede del sistema nervioso cerebroespinal. La entidad espiritual de visita manipula las facultades mentales y provoca los fenómenos. La capacidad del médium de recibir y actuar como vehículo para la comunicación con los espíritus depende de su estado físico, emocional y receptivo. Cuando más hondo es el trance de meditación, mayor es la intensidad de la comunicación. Es decir, que depende:

  • Del trance a través de la base del cerebro que se realice.
  • La zona del plexo solar donde el núcleo de intensidad está en ciclo con el cerebro.
  • De la energía vibratoria recibida y percibida de los presentes y observadores.

¿Para qué sirve ser una persona médium?

Los médiums están para ponerse al servicio de quienes les piden ayuda, y a través de este servicio crecen espiritualmente. Los médiums ganan conocimiento, percepción, control mental, profecía, capacidad de sanación, control mental, paciencia, humildad, alegría y conocimiento espiritual y personal, a través del contacto espiritual. Los médiums no juzgan a otros, sino que dan amor, comprensión mediante su evaluación. El efecto bumerán del arte mal empleado provoca excesos de ego espiritual, codicia, gloria, poder sobre otros, prepotencia, etc… lo cual puede llevar a la tragedia y enfrentar al médium a su mayor miedo, lo cual es otra forma de realizar su destino.

Hablando en general, los médiums son un colectivo sincero de individuos que confían plenamente en su conocimiento, tiene la virtud de la paciencia bastante desarrollada, de lo contrario no podrían estar en armonía con los mensajes que reciben del “otro lado”, poseen de igual modo deseo y fe intensa en lo que hacen. Están verdaderamente convencidos de que pueden establecer una grandísima diferencia al comunicarse con entidades espirituales del mundo invisible para que la persona que le solicita ayuda, pueda ayudarla en la comprensión de la vida en el momento actual y asimismo, obtener la paz que tanto anda buscando. 

También sirve para:

  1. Confrontar a los familiares que están desconsolados y de esa manera mitigar el dolor y la culpa que sienten.
  2. Ayudar al que parte en su transición a su nueva realidad.
  3. Conocer que nos espera una vez acabe esta etapa humana.
  4. Eliminar el miedo infundado a la muerte.
  5. Conseguir la paz para los que estamos aún vivos.
  6. Revelar a los vivos que existen restituciones o recompensas a las acciones que ejecutamos en este plano.
  7. Sanar

Y ya para rizar el rizo, yo les suelo preguntar a ellos, ¿por qué los que están en el otro lado, desearían comunicarse con los vivos? Con esta pregunta siempre aparece el gesto en la cara de desconcierto ya que, es una pregunta que muy pocas personas se preguntan. Antes de contestarles, siempre les pongo el ejemplo de una persona que viaja al extranjero y se instala en una nueva ciudad, un nuevo país, etc, ¿qué es lo primero que hace una vez establecido? Llamar a su familia para decirles que está bien, que ha llegado bien. Pues bien, tras el ejemplo les digo; desean comunicarse con los vivos para transmitir el mismo mensaje, el mensaje de Estoy bien a los seres queridos, también el mensaje de Relajaos, todo va a ir bien cuando os llegue el momento de venir y de reunirnos todos, para brindar ayuda y asistencia, también por interés y curiosidad hacia los vivos y principalmente, para solucionar asuntos inconclusos dejados atrás.

Para todo esto, sirve la comunicación y ser médium”.

¿La mediumnidad es científica?

Por regla general y por desgracia, el mundo de la ciencia tiende a desdeñar a los que practicamos las artes paranormales debido a que los científicos no han investigado ni sinceramente ni en profundidad estos fenómenos con métodos y con aparatos adecuados, lo han realizado con métodos y aparatos carentes, que utilizan para fenómenos físicos materiales, pero el mundo espiritual poco o nada tiene que ver con el mundo físico, material que estamos acostumbrados y es por ello, que todo lo que intenta la ciencia explicar tiene como resultado, conclusiones fallidas. Es como por ejemplo, tratar de explicar el argumento de una novela de literatura con fórmulas físicas, es totalmente incompatible. Sin embargo, preguntar a miles de personas que han visto espíritus, fantasmas, han tenido contacto personal con entes incorpóreos y han pasado y vivido por experiencias cercanas a la muerte (ECMs) y comprenderéis que incluso la comunidad médica (y la científica), con su brillante y moderna tecnología “lógica”, no pueden aportar todas las respuestas que tanto ansían dar.

Muchas personas del ámbito científico, médico e incluso compañeros míos de la universidad, me han preguntado, siempre de forma amable y educada, ¿por qué Dani, te comunicas con aquellas personas que han pasado a lo que llamamos “el otro lado”? A lo que yo les contesto rápidamente:

“No es que yo quiera comunicarme con las personas que han fallecido, es un don, y considero que tener un don y no ponerlo al servicio de los demás, es el mayor error que puede cometer una persona.

El médium es un individuo vanguardista a la espera de que lo científico, dé alcance a lo espiritual y que es capaz de comunicarse con personas que se han ido de este plano 3D.

La mediumnidad: ¿DON o MALDICIÓN?

Este increíble y fascinante don es un sendero, un maravilloso camino iluminado y progresivo que conduce a hallar respuestas que han desconcertado y por ende, asustado a los seres humanos desde el primer momento en que fueron capaces de pensar y razonar.

Para finalizar este apartado quiero matizar una cuestión muy importante, un verdadero médiumHABLA” CON LOS MUERTOS, es decir, un médium real RECIBE MENSAJES DE LOS MUERTOS ya que el médium NO controla cuándo, ni dónde ni siquiera si el muerto elige dar mensajes al médium. He escrito habla entre comillas porque, no es una conversación lo que hace el médium con el muerto, es algo más bien (y siempre desde mi experiencia) que el médium es el receptor de mensajes, receptor de un discurso amoroso, receptor de emociones, receptor de sensaciones corporales, receptor de olores, etc, y únicamente el médium puede preguntar al muerto cuando el mensaje no sea lo suficientemente claro para darlo, no lo haya escuchado bien o no sepa como interpretar lo que recibe. En cualquiera de los casos, la persona que está en el otro lado, siempre, siempre, repito, siempre, lo repite de forma amorosa, con un amplio respeto y lleno de paz.

¿Cómo trabaja un Médium?

Aunque la pregunta sea simple, la respuesta, no lo es tanto. Debemos explicar varios conceptos antes para que logremos entenderlo. El primero de ellos es el “Efecto Tunel”. Seguidamente debemos explicar “teletransporte”, “superposición” y  finalmente el “entrelazamiento”.

Intentaré explicarlos, de la forma más breve y clara posible. Comenzamos con el primero, Efecto túnel.

En mecánica cuántica, el efecto túnel es un fenómeno cuántico por el que una partícula viola los principios de la mecánica clásica penetrando una barrera de potencial o impedancia mayor que la energía cinética de la propia partícula.

Traducción:

Es un efecto algo anti intuitivo en el que un electrón atraviesa una barrera que, en principio, no podía atravesar. Un ejemplo sería como si una persona quisiera ir a la habitación de al lado mediante la pared, en vez de por la puerta. En un primer momento eso es imposible, pues el electrón puede.

Pero Dani, ¿Por qué me cuentas esto? Muy simple, porque un médium real experimenta ese efecto cuando recibe mensajes desde otra dimensión, desde la dimensión de las personas que no son ya físicas, las desencarnadas o muertas. Algo que aparentemente es imposible, en la física clásica o en el mundo tridimensional, hay infinidad de casos en el que un médium ha recibido información exclusiva, particular y concreta de un evento o persona, y el médium lo ha sabido. ¿Es esto magia? NO, es física cuántica.

 

Seguidamente, teletransporte. Esto no es ciencia ficción o magia es únicamente que, mediante puertas cuánticas o puertas de energía, una información que está extremadamente lejos (otra dimensión), es recibida en el lugar que nos encontramos. Nuevamente el médium real sufre una teletransportación no física, lo que le sucede es que foco de atención se va del lugar físico donde está, se desplazada en el tiempo y en el espacio, recoge información y nuevamente regresa al punto de partida. Es como por así decirlo, que una persona quisiera ir a comprar sin desplazarse de casa y optara por comprar online. El resultado es que tiene la información que necesitaba sin haberse desplazado, solo se ha movido o desplazado la energía, la cual, no tiene barreras.

 

Continuaremos con superposición.

Es una teoría en la que una partícula puede tener varias características a la vez. Por ejemplo, puede ser roja y azul al mismo tiempo. Esto explica el por qué un médium real visualiza, siente o percibe varias cualidades a la vez y necesita, algunas veces, la verificación del consultante.

 

Y para concluir, entrelazamiento.

Es el fenómeno que el estado de una partícula influya instantáneamente en el estado de otra partícula, aunque esta segunda, se encuentre muy lejos de la primera. Esta característica, Albert Einstein la llamó “acción fantasmal a distancia”.

Al igual que en las mencionadas características cuánticas, en el caso, la distancia ni el tiempo influyen. El médium en este caso, tiene la difícil labor de dotar algo atemporal,  y brindarle temporalidad. Es otras palabras, el médium tiene que centrarse porque un simple descuido, ruido externo o influencia no deseada, puede alterar el resultado y la información darse como errónea. Este punto lo explico más ampliamente en el apartado siguiente, con la decoherencia cuántica.

 

Me gustaría añadir, que en los años 80 del siglo XX se realizó un experimento el cual consistía en entender qué sucedía en una consulta entre un médium y un consultante. El resultado final concluyó que el corazón del consultante se conecta con el cerebro del médium, mientras que el corazón del médium se desconecta del corazón del consultante.

Este hecho, concuerda con lo que me sucede a mí en consultas y conferencias. A lo que he podido obtener una conclusión lo cual es que cuanto más nerviosa esté la persona que consulta al médium (y al vidente), más información va a recibir el médium (y el vidente) de lo que el consultante pregunté. El motivo y la razón es simple, a cuanto más nerviosa está la persona que consulta, más latidos de corazón tendrá y más información transmitirá al receptor, en este caso, el receptor es el médium o el vidente.

No recuerdo nada.

En más de una ocasión he escuchado la siguiente pregunta: ¿Por qué un vidente o un médium NO RECUERDA ningún dato de las consultas?; y a más de un consultante me ha preguntado ¿no te acuerdas de mí, ni de lo que me dijiste?

Particularmente, yo lo paso francamente mal y a veces intentaba disimular sin éxito alguno, con lo cual, desde hace varios años he optado por decir la verdad, “lo siento, pero no recuerdo nada”, esa es la frase que estoy empleando desde hace mucho tiempo.

Yo pensaba que se trataba de tener buena o mala memoria, y yo mismo me preguntaba y me decía: “¡A ver Dani!, has sido capaz de aprenderte cientos de hojas en la universidad, ¿no vas a ser ahora capaz de recordar las consultas con tus consultantes?” Esta pregunta me la formulaba una y otra vez, porque muchas de mis consultantes al principio me decían que habían ido a otra persona, y que esa persona si recordaba (aunque en ocasiones vagamente) lo que le había dicho en consulta, y yo ante tal afirmación me sentía en inferioridad de condiciones, hasta que entendí el motivo por el cual, un vidente o un médium real, no recuerda lo sucedido y acontecido en la consulta. También aclarar, que si una persona me consulta varios días la semana (es poco habitual), y varias semanas al mes (no lo permito nunca) lógicamente, por el principio de repetición, uno se acuerda, aunque sea vagamente, de lo que se pudo comentar en consulta. No tengo la memoria aún tan mal.

Retomando y tras estar tiempo fustigándome por no recordar la información de mis consultantes, hallé la respuesta que hoy quiero compartir contigo. Yo tengo un pequeño hobby el cual es leer sobre la única materia que me fascinó durante la carrera universitaria, leo sobre temas de ciencia, concretamente sobre física cuántica. Un día, después de haber estado trabajando en consulta toda la mañana y después de haber comido, me apetecía leer uno de mis libros de física cuántica que poseo en mi pequeña biblioteca de mi casa. El capítulo que me tocaba leer en esta ocasión era decoherencia cuántica. Pero antes de explicarla, debemos entender previamente la superposición cuántica. Para entender este concepto, te lanzaré una pregunta que lo resume, ¿crees qué es posible estar en dos lugares al mismo tiempo?

El principio de superposición cuántico, hablando en términos estrictamente físicos dice:

El estado de un sistema está determinado por el valor de un número de variables macroscópicas que lo caracterizan exactamente en un momento dado. Nuevos valores temporales de estas variables caracterizan el estado en otro momento.”

Traducido al cristiano:

“La superposición cuántica ocurre cuando un objeto posee, simultáneamente, dos o más posiciones en el espacio.

Está en varios sitios a la vez.”

 

Pongamos un ejemplo para que lo podamos entender mejor:

Imagina que llegas a casa después de haber estado trabajando 12 horas en una oficina. Estás con un agotamiento muy elevado. Una vez llegas a la puerta de tu casa, llevas la mano a tu bolsillo derecho, donde está el llavero con las llaves de tu casa para poder entrar. El llavero en cuestión tiene únicamente dos llaves, y solo una de las dos, abre la puerta de tu casa. Esto quiere decir que tienes un 50% de probabilidad de entrar en casa, y un 50% de probabilidad de quedarte fuera, si poseyéremos una única oportunidad para intentar entrar. Si tú fueras en este caso, una partícula, concretamente un electrón, podrías estar en dos lugares a la vez. Podríamos decir que has tomado una superposición cuántica, ya que, estás en dos lugares, dentro de la casa y fuera de la casa, al mismo tiempo. Sin embargo, cuando alguien que está dentro de la casa, tu pareja, observa lo que está sucediendo, tú tomas de inmediato un solo valor y posición en el espacio, es decir, o estás dentro o estás fuera de la casa. Con lo que podemos concluir que el mero acto de observar o de medir la posición de la persona, fuerza a la naturaleza a tomar una única decisión, en este caso o dentro o fuera de la casa.

 

Una vez explicado la superposición cuántica volvemos al motivo por el cual, los videntes y médiums reales no recordamos lo sucedido en consulta, que es debido a la decoherencia cuántica, la cual dice:

 

“El tiempo típico en el que una superposición cuántica es destruida por las partículas de su entorno es de una milésima de una millonésima de una millonésima de segundo.”

 

Traducido:

“Tenemos únicamente dos opciones; o realizamos experimentos ultrabreves o tratamos de proteger nuestros objetos cuánticos del entorno que los rodea”.

 

Para entendernos, cuando un vidente o médium real da información a la  persona que le pregunta sufre decoherencia cuántica, es decir, recibe el mensaje mediante superposición (muchas opciones) pero el tiempo es muy breve y si en el entorno hay ruido acústico, interrupciones, etc…, la información, aparte de desaparecer, puede el vidente o médium, elegir una superposición, una opción no correcta para la pregunta que se le formula. Dicho de otro modo, yo cuando realizo consultas de videncia estoy viendo varias respuestas a la vez, como mínimo 5, de las cuales, debo entrar en todas ellas y ver que opción es la más acertada para la persona. Para ello, me concentro en su energía, que me trasmite a partir de su voz (luego lo explicaré más detalladamente en el apartado de cómo funciona o cómo trabaja un vidente o médium real) recorro las 5 opciones, cada una de ellas hasta el final, habitualmente de las 5 que me permiten ver, se reducen a 3, y luego a 2, para finalmente ser solamente 1 la opción perfecta que debo transmitir a mi consultante. Todo esto, transcurre en milisegundos, de hecho, si dejo transcurrir más tiempo, corro dos riesgos: el primero es perder la respuesta y segundo de no dar la respuesta correcta y necesaria para la persona en ese momento de su vida. Es decir, debo simplemente, transmitir la información sin comprenderla ni entenderla ya que, como me detenga un microsegundo a intentar comprenderla o entenderla, esa respuesta ya no es válida.

 

Por eso, un vidente o médium real, no se acuerda de nada, porque en el momento que se involucre, pierde toda la información valiosa y útil que el universo le está transmitiendo para que se lo haga saber de la mejor forma, a la persona que le pregunta porque, el consultante necesita saber esa información para su evolución. Por el contrario, un espiritista sí se acuerda de todo lo comentado en la consulta aunque, dirá no recordar nada para pasar por vidente o médium. ¿Por qué se acuerda? Porque el espiritista antes de reflejar la información que su entidad le está diciendo, tiene que entender y comprender lo que ésta, le dice para poder transmitírselo al consultante.

Diferencias entre un médium y un psíquico.

Aunque parezca lo mismo, existe una gran diferencia entre ambos términos. Ser médium podría denominarse como una persona que posee dos cualidades: La primera, comunicarse con personas fallecidas y la segunda, poseer la capacidad o habilidad de la videncia. Mientras que la persona que es psíquica (mal llamada médium) es la persona que únicamente posee la habilidad de la mediumnidad, comunicarse con personas fallecidas. Es decir, el psíquico únicamente contacta con personas desencarnadas (muertas) mientras que el médium posee la comunicación con personas fallecidas y además, tiene la capacidad de la videncia, vaticinar hechos futuros.

¿Quieres aprender a ser médium?

Déjame tu nombre y e-mail y te mandaré información acerca del ÚNICO Curso de MEDIUMNIDAD  que existe en el mercado, enseñado solamente por Daniel Usón, ingeniero, vidente y médium. 

El curso es 100% ONLINE donde podrás aprender a tu propio ritmo y te enseñará un método para canalizar personalizado, interpretación energética de cada persona, simbología y visión ÚNICA de la mediumnidad para que puedas trabajar profesionalmente  y ser una persona formada en el sector esotérico. 

¡¡No lo dejes para más adelante!! ¡¡Apúntate YA!!